Entre tambores y cornetas, más de un siglo de historia
Hace unos días tuvimos el honor de disfrutar de una visita guiada a la exposición "INCIENSO, LATÓN Y PIEL", organizada por la Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Elevación con motivo de su 35º aniversario.
Nos acompañó como guía Javier Escudero, un joven que vive la banda con pasión, que nos transmitió con entusiasmo la historia y el significado de esta gran banda. Una exposición llena de emoción, tradición y música. ¡Felicidades a la banda por estos 35 años de trayectoria!
La exposición comienza con la presencia de los titulares de la Hermandad: el Cristo de la Expiración y la Santísima Virgen de la Esperanza, Banderín de la Banda y unos clarines con banderines que, curiosamente, nunca llegaron a estrenarse.
Al adentrarnos en la primera sala, nos encontramos con los orígenes de las bandas de Campo de Criptana. Destaca la imagen del trompetero, el traje de la 1ª Centuria de Soldados Romanos,(recreado para la exposición )llamativo es su casco, una pieza auténtica de la época antigua. Fotografías de este grupo fechadas en 1923 y documentos históricos que nos trasladan a otra época.
En la siguiente estancia, vemos un traje de la 2ª Centuria de Soldados Romanos, confeccionado especialmente para esta exposición. .
Siguiendo nuestro recorrido, nos detenemos ante la vitrina donde está expuesta una gaita, un instrumento que, según nos cuenta Javi, intentó introducirse en la banda con ánimo de innovar. Sin embargo, la historia nos dice que no tuvo éxito: las gaitas llegaron un Jueves Santo por la mañana, apenas hubo tiempo de ensayo. Al pueblo no le convenció su sonido. Tanto fue así, que al verlos desfilar, la gente comentaba: "Mira, ya vienen los gatillos".
Otra curiosidad que nos muestra la exposición en las fotografías es la juventud de los miembros de las bandas. Antiguamente, una vez que los músicos regresaban del servicio militar, no solían reincorporarse, ya que no estaba bien visto que siguieran tocando, pues se les consideraba adultos y con otras responsabilidades.
Seguimos descubriendo más historias sobre las bandas, sus trajes e instrumentos. Nos detenemos ante un tambor hecho a mano, testigo del esfuerzo y la dedicación de generaciones de músicos. A nuestro alrededor, carteles, fotografías y banderines que nos cuentan la evolución de estas agrupaciones a lo largo del tiempo.
Un legado musical lleno de historia
A lo largo de los años, las bandas de Cornetas y Tambores de Campo de Criptana han ido evolucionando, dejando una huella imborrable en nuestra tradición.
Tras la Guerra Civil, surge la Banda Frente de Juventudes, que más tarde se transforma en OJE y finalmente en San Fernando, banda que se mantuvo activa hasta su desaparición en 1990.
En 1984 nace la Banda de la Veracruz, que en 1989/90 pasa a llamarse Blanca Paloma, permaneciendo hasta 2002. Posteriormente, en 1996, se funda la Banda de Jesús de Medinaceli, que estuvo en activo hasta 2007.
Una de las hermandades con mayor influencia en las bandas de la localidad ha sido sin duda la Hermandad de la Veracruz, impulsora de muchas de ellas. También cabe destacar la Banda de San Juan (1959-1973), que tuvo el honor de desfilar en la Plaza de Callao de Madrid.
Javi nos habla de la existencia de la Banda de la Virgen de Criptana y Cristo de Villajos (1961-1973), una agrupación poco conocida y que nunca llegó a tocar en Campo de Criptana. Solo desfiló una vez por el pueblo, desde la estación hasta la plaza, tras regresar de actuar en otra localidad.
Con la desaparición de la Banda de San Fernando, nace la Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Elevación, que continúa con la tradición musical en nuestra Semana Santa.
Un hito importante en esta historia es la incorporación de la mujer a las bandas. En los años 80, su presencia se hace notar en la Banda de San Fernando, pero en un papel diferente, el de majorett. No es hasta mediados de los 90 cuando la mujer comienza a formar parte como músicas, dando sus primeros pasos en la Banda de la Blanca Paloma
El recorrido concluye con la historia más reciente de la Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Elevación, reflejo de su evolución y consolidación en estos 35 años.
Una exposición llena de historia, anécdotas y pasión por la música que ha merecido la pena visitar
Gracias, Javi, por compartir con nosotros tu conocimiento y pasión. Ha sido más de una hora repleta de historia, anécdotas y emociones, que nos han permitido conocer y valorar aún más el legado de las bandas de Cornetas y Tambores de Campo de Criptana.
¡Una exposición que sin duda ha dejado huella!
Manoli Sánchez y Laura Figueiredo
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