Tener un sueño reparador es una suerte
27 de mayo de 2026. El sueño reparador y sano es algo tan
necesario como difícil de disfrutar. Al menos así lo reflejan las últimas
estadísticas: el 14% de la población en España padece insomnio crónico y casi
el 50% sufre episodios ocasionales o mala calidad del sueño. El porcentaje entre
los 18 y 34 años se dispara hasta el 80%, a menudo relacionado con el uso de
dispositivos electrónicos en la cama.
El tema de nuestra última charla en este curso fue el Insomnio, un tema que nos acercaba la
doctora Carmen Sánchez-Manjavacas.
Un sueño reparador es esencial para una vida sana y despierta,
aunque parece que para muchos se convierte en una pesadilla a casusa del
insomnio bien crónico bien ocasional.
Carmen nos recordaba las funciones del sueño que van desde
consolidar recuerdos o procesar emociones y mejorar el estado de ánimo hasta
funcionar como elemento inmunológico, facilitar y ordenar procesos digestivos y
reparar las condiciones físicas entre otras. Los problemas de insomnio crean
alteraciones psíquicas y físicas.
Carmen nos recordaba como el sueño tiene una fase REM que se
manifiesta con un movimiento rápido de los ojos con un sueño de gran viveza,
con alta actividad mental y emocional. Es la fase en las que se producen los
sueños y abarca el 25% del sueño. La fase No REM es un sueño profundo y
reparador con descanso físico y cerebral.
Alteración del sueño con el paso de los años
El hecho es que con la edad es cuando aparecen los problemas
de sueño, aunque el insomnio también puede afectar a personas jóvenes. Disminuye
la melatonina y la fase NO REM se acorta; hay cambios en los ciclos circadianos
de tal manera que uno se despierta más temprano con independencia de la hora en
la que uno se acueste. Además, hay problemas propios de la edad que no
favorecen la continuidad del sueño y psicológicos, así como efectos secundarios
de medicamentos.
Tratamiento
La última parte de la exposición, Carmen la dedicaba al
tratamiento del insomnio, estableciendo varias alternativas.
1.
Terapia cognitiva conductual: enfoque psicológico basado en
evidencia científica que aborda la conexión entre pensamientos, emociones y
comportamientos. Muy relacionada con hábitos saludables.
2.
Hábitos saludables del sueño: cena ligera, rutina, ejercicio suave
diario y no intenso al final del día. Buena temperatura, ventilación de la
habitación, evitar alcohol, tabaco, siesta…
3.
Cronotipos: se trata de reorganizar los ritmos
circadianos controlando tiempos o bien mediante la ingestión de melatonina exógena
que no tiene contraindicaciones y que puede resultar unida a hábitos de higiene
del sueño. Hasta los 2mg se comercializa como complemento alimenticio. Por
encima ya es un medicamento y se recomienda no superar los 6mgr
4.
La fitoterapia
utiliza plantas medicinales como la valeriana, la pasiflora y la melisa para tratar
el insomnio leve. La más efectiva resulta la valeriana.
5.
Es
el último escalón en el tratamiento del insomnio, los medicamentos. En este cuadro está el conjunto de medicamentos
antidepresivos con fuerte sedación y los más más usados son la trazadoma o mirtazapina.
Dentro de los medicamentos están los
ansiolíticos agrupados en las benzodiacepinas. Unos medicamentos que no están indicados
para insomnio crónico, solo para los de corta duración. Tienen efectos
secundarios importantes al empeorar la calidad del sueño. No deben usarse más
de unos días pues crean adición a las dos semanas. Tienen efectos adversos como
problemas de memoria o deterioro cognitivo.
Por otra parte, es habitual usar
medicamentos antihistamíticos (para alergias) para facilitar el sueño pues
algunos lo provocan.
Laura Figueiredo. Fotos, Manoli Sánchez y Maria Ángeles




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